¿Por qué las Pymes no utilizan las redes sociales?

El último estudio desarrollado por Office Arrow  nos informa  que si bien algunas pymes utilizan los social media y que  éstos a su vez  afectan de manera positiva a sus negocios, la mayoría no sabe cómo comenzar a utilizarlos en sus empresas. Es más, la mayoría sabiendo la importancia que tiene los social media  no tiene pensado realizar ninguna inversión hasta no entender bien las prácticas

 

La  gran mayoría (88%) de estas pequeñas empresas es consciente del potencial de los Social Media. Del total de empresas, el 63% afirma estar presente en las redes sociales y de estas, el 61% lo hace en Facebook, el 48% en LinkedIn, el 37% en Twitter, el 14% en Google+ y el 6% en otras como Foursquare.

 ¿Cuáles son los motivos  por el cual están utilizando medios y redes sociales?

El 49% es para dar a conocer o fortalecer su marca, el 33% para posicionarse como líderes de opinión, el 32% es  para brindar mejor asistencia al cliente y el 17% para generar revisiones o recoger opiniones sobre sus productos. Un sorprendente 31% no cita ninguno de estos motivos, y la causa es que no saben por dónde comenzar al tener un abanico tan amplio de opciones.
Sin embargo, muchas empresas no están actuando a pesar de conocer el potencial que tienen las redes sociales  ¿Por qué sucede eso?  Existe  muchos motivos y son muy variados,  entre ellos encontramos que las pymes  no quieren compartir todo lo que saben o tienen, no saben por dónde comenzar, creen que no les ayudará con sus negocios, que  el costo por estar en las redes sociales será muy elevado, así como  que no tiene el suficiente  tiempo, recursos, empleados o capital para poder gestionar estrategias en las redes sociales.

Las pymes deberían entender que no es un gasto estar en las redes sociales y tener su propia página web. Sino una inversión para el futuro, en donde podrán satisfacer mejor a sus  clientes y a su vez hacerse más conocido en el mercado laboral.



¿Que tan bueno es para el Perú la globalización?

La globalización surge tanto en países desarrollados como en sub-desarrollados  como respuesta a la saturación de mercados nacionales. La idea en sí de la globalización es tener la posibilidad de crecer al superar los límites del mercado nacional y de esa manera poder conquistar el mercado globalmente.

Sin embargo, mucho de los peruanos hemos entendido que la globalización es simplemente abrirle las puertas a las empresas extranjeras para que vengan a nuestro país a comercializar sus productos.

Esto no ha sido muy bien visto por las empresas chicas, ya que tienen miedo de que estas empresas grandes al tener un mejor capital puedan dejarlos sin trabajo. Pero lo que no entienden las empresas peruanas es que  las compañías extranjeras deben esforzarse mucho más para entender  las necesidades del consumidor peruano.  Si estas empresas extranjeras basa su capacidad competitiva en economías de escala,  es muy difícil que pueda entender o adaptarse al consumidor peruano, que solo es una porción pequeña en comparación  al mundo. Es ahí donde nuestras empresas nacionales deben  rescatar esa ventaja que tenemos para poder hacer productos más convincentes que puedan satisfacer mejor sus necesidades. Un ejemplo de este caso es  el de AlaCena.  Alicorp entendió muy bien lo que le gustaba a los peruanos: mayonesas hechas en casa con un toque  de limón.  Aprovecho ese conocimiento que se tenía del consumidor y  pudo sacar un producto que pego tanto que Hellmans perdió de manera sustancial su participación de mercado acá en Perú.

El verdadero sentido de la globalización es que nosotros podamos vender nuestros productos en países extranjeros. Globalizarse no significa que vengan  empresas extranjeras y  vendan sus productos en nuestro país.  La idea no es comer Mc Donalds aquí, sino que los extranjeros coman Bembos en sus países. La llegada de Mac Donalds al Perú  fue muy buena para el país, pero no nos podemos confundir: el Perú no se globalizó con  Mac Donalds, Estados Unidos se globalizó con Mac Donalds en el Perú.



Viejo Marketing vs Nuevo Marketing

Viejo Marketing

Nuevo Marketing

Número limitado de medios Número incontable de medios
Número limitado de puntos de venta Incontable puntos de venta en línea
Comunicación mercadotécnico  a consumidor Comunicación consumidor a consumidor
Barreras entre consumidores y fabricantes Permeabilidad entre consumidor y fabricante
Ciclo de productos largos Modas pasajeras
Participación en el mercado Modas
Publicidad, un gasto importante Innovación, un gasto importante
Basado en el cliente Basado en la comunidad

 

 

La diferencia:

Un grupo usa su agenda, mientas que la otra es parte de Internet y existe para ella. Una pone énfasis en la participación de mercado, en hacerse grande controlando que sus productos lleguen a mayores puntos de venta. La otra esta a la moda y crea historias  que se difunden  porque la gente quiere difundirlas.

¿Por qué sucede esto?

En términos muy generales, el gran cambio cultural que nos brinda el habla electrónica es que niños y jóvenes  han dejado de ser simples consumidores  (como lo eran en la era del mundo escribal). Esto quiere decir que las personas solo recibían información de los distintos medios  tradicionales y solo si les gustaba lo que veían lo  llegaban a consumir

Gracias a las redes sociales los ciudadanos están auto informados de todo lo que sucede en el mundo. Por ello, han dejado de ser consumidores y han pasado a ser prosumidores. Dejaron de ser simples consumidores pasivos para pasar a ser prosumidores activos, en donde pueden plasmar sus comentarios, quejas, inquietudes, etc.

En resumen las personas del siglo XXI no solo llegan a ser una simple audiencia sino es actor. Esto no quiere decir que todas las empresas en el mercado deban mudarse hacia este  Nuevo marketing, si no que las empresas deben complementar el marketing tradicional que manejan ahorita con esta nueva tendencia.



Trabajadores usan las redes sociales en horas de trabajo

Casi todos, en mayor o menor medida, accedemos a las redes sociales desde el trabajo, más si realizan trabajos en una oficina y si disponen de conexión a Internet. Sin embargo, muy pocas son las personas que tienen la autorización de sus jefes.

En una reciente encuesta desarrollada por Laborum.net, reveló que el 45% de los participantes reconoció que revisa sus cuentas de redes sociales a espaldas de sus jefes. De estas personas, el 14%  reconoció hacerlo siempre, un 11% con frecuencia y un 20% ocasionalmente.

Lo más gracioso del tema es que todos admiten  que,  al estar conectados a una red social  se ponen más atentos de los pasos o de la voz de su jefes y que al sentirlos,  mueven rápidamente el mouse para poner algo relacionado con su trabajo en los ordenadores.

Del total de encuestados  que han admitido su ingreso  a las redes sociales desde el trabajo, debemos diferenciar que solo el 45%  de ellos afirma que su trabajo tiene relación con las redes sociales, y tan solo el 41%  admite que  no es relevante el ingreso de las redes sociales para su empresa.

Sin  embargo, muchas veces los empleados son sorprendidos  y allí es cuando surge las amenazas  de la “próxima vez te bloqueo los accesos” “se te va a descontar de tu sueldo”, al menos  en el 49% de las ocasiones donde los encuestados han admitido que  las redes han sido bloqueadas  de forma permanente o temporal.

Algo que llega a asombrar, no es que el jefe se moleste por el ingreso constante de los empleados a las redes sociales, sino que los propios compañeros de trabajo son los que se oponen.  En la encuesta realizada, al 27% les molesta que sus compañeros  ingresen a las redes sociales en horas de trabajo, el 28% muestran indiferencia y el 36% piensa que sus compañeros son libres  de manejar su tiempo como mejor les parezca



¿Las empresas conocen a sus clientes?

El objetivo de toda empresa ya sea chica o grande es incrementar el volumen de ventas de todos los productos que ofrecen en el mercado. Para ello,  deben definir el correcto mix  y mejorar las estrategias de las marcas en el punto de venta.

Existen algunas formas para poder recibir información, estas ya se han venido aplicando desde hace un buen tiempo:

a)      Observación: Seguimiento sin que el consumidor lo note, esto se hace para saber que hace o que no dentro del punto de venta. Es importante que el consumidor no sepa que está siendo observado, ya que podría afectar la compra.

b)      Filmación: Es lo mismo que lo anterior pero enfocado más a grupo de personas. Esta es la mejor forma, ya que puedes ver que hace el consumidor  a cada instante y sin perderte un detalle

c)       Entrevistas: A las mismas personas que se observo y/o se filmo ya sea a la salida  o en las góndolas dentro del punto de venta.

Es importante detallar que estas formas de recibir información no se debe hacer con algunos autoservicios sino con varios y de diferentes sitios. Como mínimo se debe tomar en cuenta unos 30 autoservicios para poder determinar  la forma en la que compran los consumidores.

Un ejemplo que fue hecho mediante este modelo de información  para poder observar como compraban los clientes es el siguiente. Se observo  el comportamiento de las personas al momento en que compraban un champú. ¿Se imaginan cómo fue? Tantos hombres como mujeres al momento de llegar a la góndola de  champús se paraban al frente,  observaban todos los modelos que había y tomaban uno. En el momento en que tomaban uno leían la parte de atrás o de adelante para saber para qué tipo de cabello es el champú que habían seleccionado. Al momento de verificar el champú que era para el/ ella  lo abrían para olerlo. Si el olor no era de su agrado iban por otro que si lo fuera.

En conclusión, se puede decir que el punto de venta  es la zona caliente donde el consumidor toma las decisiones, es primordial  conocer el comportamiento del consumidor. Asimismo, el consumidor de hoy en día cuenta con poco tiempo por lo que las estrategias tradicionales de marketing no tienen la misma efectividad  de antes.

Algunos estudios han demostrado que el 70% de las elecciones se hacen en el punto de venta y que solo el 5% de los consumidores son fieles a una sola marca en una categoría específica. Todo esto hace que las empresas traten  de entender el comportamiento de los consumidores  en el punto de venta.

Como dice Marcelo Ghio en su libro Oxitobrands, la decisión de compra ya ha dejado de hacer  territorio exclusivo de la racionalidad. El branding de siglo XXI no des carta la racionalidad en el proceso;  los utiliza como punto de partida  para sostener una relación mucho más intensa: aquella que se construya a  partir del afecto, la confianza y la emotividad.

Por ello, las empresas deben vender experiencias no productos 



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